Las mil formas de la creatividad

El naranjita que toma la rodaja de pan sobre la tostadora.

El sonido de los granitos de café moliéndose.

La luz cálida de la lamparita a la madrugada.

La caja de fibras.

La textura del papel de acuarela.

El taquito de post its.

Las medias con estampados locos.

El peinado de hoy.

El sonido del teclado al escribir.

Los auriculares conectados.

El agua cuando la vierto en el mate.

El aroma de algo rico cocinándose en el horno.

Las especias impronunciables.

La infinidad de la biblioteca.

El cuaderno de resúmenes de libros.

Las zapatillas de colores.

Los posters esperando a ser enmarcados.

Las postales que llegaron hace tiempo.

Las fotos de cuando era chica.

Las pilas de papel liso, a rayas, a cuadros.

El cuaderno de haikus.

La colección de lápices.

El reloj de la abuela.

El cuaderno de dibujo.

Los esquemas de workshops en proceso.

Las cartulinas pegadas en la pared.

El pulover que hace rato que no uso.

La juntada que se viene gestando.

La conversación sin fin con una amiga.

Un collage viejo.

Una nueva invitación.

El abrazo de cada mañana.

La creatividad tiene forma de hábito, de modelo mental y de actitud. Vive con nosotros, habita nuestro cuerpo y se expresa a través de cada pequeña y gran decisión. Es una receta de cocina, es una foto en tu pared y es la remera que elegis para usar para encontrarte con una persona especial.

Flor Ortelli